Colecciono sonrisas, ¿me regalas una?
.
domingo, 5 de febrero de 2012
Dos palabras.
Te quiero, te odio, estoy embarazada, olvídame ya, quiero dejarlo... Y así te das cuenta de lo mierda que es todo, te das cuenta de que dos simples palabras pueden cambiarte completamente la vida. Para bien o para mal, pero sientes que un par de palabras controlan tu vida y, aunque no quieras, esas dos palabras siempre te afectan.
viernes, 3 de febrero de 2012
El fin.
No tengo esa valentía que me hace falta para dar un paso más, pero tampoco la tengo para volver a la vida. No encuentro la fuerza que necesito para seguir adelante. ¿Para qué? Mi madre desapareció de repente, mi padre fue por el mismo camino, aunque él no fue tan cobarde. Y ahora, en la casa donde paso la mayoría del tiempo, las cosas tampoco han mejorado. Todo eso me ha llevado a donde estoy, un solo movimiento que lo cambiaría todo. Miro a mi alrededor, árboles secos, algunos animales pequeños y la carretera escondida un poco más allá. Me miro a mí misma, unas marcas moradas en los brazos y las piernas, la quemadura de aquel cigarrillo ceca del hombro, la mejilla roja por los golpes más recientes y, por último, me toco la cicatriz del cuello. Un escalofrío recorre mi cuerpo y un recuerdo aparece en mi cabeza. Esa primera vez, la primera vez que se adueñó de mí. Era lo que me faltaba, ese pequeño empujón. Doy un paso, el abismo se acaba, me dejo caer y, unos segundo después, todo se vuelve oscuro. Mi tortura a acabado.
Olvidarte.
¿Y ahora qué? ¿Olvidaré todo? ¿TODO? Desaparecerán las
palabras, los besos, los recuerdos… Dentro de poco no recordaré el día de mi
cumpleaños, no reconoceré a las personas más cercanas a mí, ni siquiera sabré
cual es mi nombre. Pero algo bueno tenía que tener esta maldita enfermedad: por
fin conseguiré olvidarme de ti. No es la forma en la que me hubiera gustado,
sin embargo, lo conseguiré. Después de meses y meses, convertidos en años,
dejarás de ocupar mi mente y pasarás al olvido. Por fin.
jueves, 2 de febrero de 2012
Volverán a caer.
Cae una lágrima. Otra. Otra más. Ya es imposible controlarlo, tampoco hay forma de remediarlo, se forman pequeñas cascadas que nacen en mis ojos. Quiero pararlo pero, por experiencia, sé que me será imposible, lloraré y lloraré hasta desahogarme. Y cuando pase la noche, las lágrimas volverán a mis ojos, caerán otra vez.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Sonríe, siempre.
Eh, tú, no, aquel, ese que no está sonriendo. No te voy a
decir lo típico: ‘’Sonríe, alguien se enamorará de tu sonrisa’’ No, solo quiero
que enseñes esos dientes, dicen que reír alarga la vida y todo el mundo quiere
ser inmortal así que ¿a qué esperas? RÍE.
La nueva.
Pues… ¿Hola? No sé muy bien cómo empezar, nunca se me han
dado bien los comienzos. No me gusta ser la nueva, la que tiene que encajar con
todos hasta encontrar alguien con sus mismos gustos. Así que, esta vez, no me
pondré roja, ni siquiera estaré nerviosa. Esta vez, solo seré yo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)